domingo, 15 de marzo de 2009

ANSENUZA

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Ha sido preciso un naufragio,
un hundimiento de los ladrillos de la memoria,
para que los peces naden por calles sin nombre.
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Tanta ausencia de puertas y ventanas, de esquinas
donde las olas desdoblan atardeceres y tormentas
duele en el tiempo como una herida de guerra.
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Lentamente, la sal y el lodo…
cicatrizarán la melancolía de estos escombros.
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Qué se escurre entre las ruinas de esta ciudad,
que no es urgencia para las alas que los anidan.
Entre las ondas salitrosas que devoran el horizonte
y la caída de la espalda de la noche,
El silencio vuelve los ornamentos del pasado,
un espejismo de inútiles huesos rojos…
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Alguien recordará, cuando algo quede por contar.
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24-12-2006
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7 comentarios:

nella dijo...

Bello el texto, bellas las fotos!
Me imagino a los peces recorriendo esas calles sin nombres, nombres que existen en la memoria de otros hombres que pasaron, pero que en ellos ha de ser sólo un signo, una dirección.
Muy bueno!

Walterio dijo...

Nélida: Cuando fui a Miramar, quedé impresionado por su historia, por años las ruinas emergían del agua recordando la catástrofe y debió ser muy duro tomar la decisión de demoler los vestigios de un esplendor turístico. Dicen que el día de las implosiones, a medida que los edificios se volvían escombros la gente observaba desde la costa con una mezcla de tristeza y esperanza. Más tarde los mayores quisieron olvidar, pero los jóvenes, que no conocieron la imagen original de esa bella ciudad balnearia que perdió más de 100 hoteles bajo la expansión de la laguna de Mar Chiquita, fueron quienes decidieron restablecer la memoria, recopilando sus imágenes, sus anécdotas, sus mitos y entonces, la gente más grande comenzó a sanar sus heridas urbanas.
Las aguas del Mar de Ansenuza, volvieron a curar una vez más.

María Gabriela Costigliolo dijo...

que belleza hay en esas ruinas.. bello escrito, bello poema. Un beso y un abrazo

Walterio dijo...

Gaby: Ni te cuento cuando las sobrevuelan los flamencos.
Es una pena que la laguna sea tan poco apreciada por los cordobeses.

Anónimo dijo...

necesito un naufragio. al menos para ver peces.
un naufragio y nada más.
abrazo.

Walterio dijo...

Nene: A ras del agua, vuelan los flamencos.

Anónimo dijo...

En Buenos Aires, Argentina, tambien hay una ciudad en la costa atlántica llamada Miramar.
Los Hoteles en Miramar son hermosos, pero los más lindos son los que tienen vista al mar!
Saludos